Desarrollo de la economía cooperativa en Makhmur

Nave que albergará los distintos proyectos cooperativos

En el lado sur del campo se está levantando un proyecto económico colectivo. Disponen de 100 socias y 30 naves que están rehabilitando -la mayoría aún no tienen ventanas ni un sistema eléctrico viable-. Uno de los locales es una cámara frigorífica y ya tienen varios almacenando comida y agua. Pese a que las habitantes de Makhmur tienen muchas dificultades para cultivar y producir su propia comida, sus ganas de construir un proyecto comunitario no cesan. En poco tiempo podremos ver un conjunto cooperativo sostenible, en mitad del desierto kurdo iraquí.

Este proyecto supone una perspectiva muy distinta de lo que solemos encontrar en los campos de refugiados al uso. Los organismos internacionales suelen proveen de todo mientras la población se mantiene dependiente y atomizada, sin posibilidad de desarrollar sus propias estructuras y una vida comunitaria. Los campos de refugiados se convierten así en espacios hostiles a la libertad, acercándose más a regímenes carcelarios de libertad vigilada que a entornos transitorios donde las personas refugiadas puedan llevar vidas dignas y satisfactorias.

Portavoces cooperativa: Neşat Tok, Evîn Serhat

Con todas las dificultades y limitaciones que supone la vida en un campo de refugiados, existe una gran determinación por desarrollar una economía cooperativa. En Makhmur existen cortes de luz cotidianos, el agua también está limitada, la canalización no está soterrada, no existen grandes espacios donde cultivar, el Campo no puede crecer más allá de sus fronteras físicas. A pesar de todo, sigue siendo un Campo de Refugiados.

Debemos tener en cuenta que gran parte de la economía de Makhmur es de carácter familiar, hay mucha autoproducción de frutas y verduras en huertos en las distintas viviendas y luego pequeñas tiendas de alimentación y productos básicos. Gran parte de los habitantes de Makhmur trabajan en el sector de la construcción fuera del campo, en ciudades cercanas como Erbil. Por ello, los proyectos de economía cooperativa dentro del campo son aun más importantes para el proyecto político democrático, se trata de dar oportunidades dentro del campo. A esto se le suma la importancia que le dan a su proyecto ideológico, tratando de generar grandes barreras mentales respecto de lo que denominan “Modernidad Capitalista”, que serían los distintos resortes que dominan en las sociedades capitalistas y que modifican las formas de pensar y actuar de las personas de forma sutil pero profunda. El paradigma del Confederalismo Democrático da una importancia primordial a las formas de vida y relacionales comunitarias, de ahí que vean como un peligro la forma de vida mercantilizada e individualista que promueven las sociedades estatales y capitalistas.

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